viernes, 7 de mayo de 2010

Sombras.

Debo tenerte en mi alma, dejando mi voz al viento, dando a la vida más calma, sientiendo un susurro a lo lejos, borrandome de esta existencia. Decirte en mi silencio cuanto te amo, aunque claro esta; todo es en vano. Esperanzas se pierden con hechos. Tu sonrisa queda en mi mente, el amor perdura en el tiempo...¡Qué daría yo por tenerte! y mirar asi donde miras, sentir al fin la vida infinita, mantener un corazón viviente todo gracias a tus palabras que cubren de paz mi mente. Pero situaciones que yo he vivido son tales para negar el amor, sin embargo tu apareciste, pienso que fue un regalo de dios. Estas lineas son solo un despecho ya que temo nunca tenerte, pues lo único que quiero que sepas es que feliz sería por amarte eternamente. Un ayer como hoy te mire a los ojos, ternura resaltada por tu dulce voz, tu pelo suave rozando la cálida brisa, piel brillante, serna y triunfante, flores que no se comparaban a tu belleza. esencia que me mantenía solo a ti. Una lagrima traicionera recorriendo tu mejilla, momentos para decidir dejando todo a un lado, ganas irresistibles de tenerte ahí en mis brazos. Tu mirada tocando ideales en mis sentimientos, sonrisas ocultando aquella lagrima esquiva, deseos de perpetuar aquél momento en que estas a mi lado, como aquella noche mostrandome tu sencilles siempre amable, besandonos para pedir ayuda al llanto y como un hombre fingir y aguantar, revelando mi verdad...¿Es que sabes que te amo?...y en un simple amante me he convertido, esperando hallarte y yo halagado por compartir un mágico instante dejando todo lo malo a esa lagrima maldita.

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